Health Coaching

5 hábitos para reducir el estrés.

«No me sentía desquiciada, simplemente tenía problemas intestinales, de vez en cuando me picaba el cuero cabelludo y dormía bastante bien.  Con los años me di cuenta de que padecía estrés».

Sabías que 4 de cada 10 personas que ves en la calle, en el bus o en el metro sufren estrés?

Un estudio realizado por SEAS y Cinfa revela que 12 millones de personas padecen estrés. 

Otro dato interesante es que las mujeres tienen más estrés que los hombres. 1 de cada 2 mujeres tiene estrés, mientras que en los hombres es 1 de cada 3. 

Si tienes menos de 45 años, tienes más posibilidades de tener estrés.

Síntomas como: 

  • El cansancio. 
  • Problemas digestivos.
  • Desajustes hormonales.
  • Irritabilidad. 

Pueden estar causados y se acentúan más en períodos de estrés. 

 Cómo puedes saber si tienes estrés crónico? 

  • Irritabilidad. Te enfadas  a menudo por todo y no tienes mucha paciencia. Discutes o das malas contestaciones casi sin darte cuenta. “Tienes la mecha corta”. 
  • Ansiedad: Tienes la respiración entrecortada, te cuesta coger aire o respirar hondo, sientes palpitaciones o arritmias y comes más de la cuenta o muy rápido. Todo esto pueden ser síntomas de ansiedad y estrés
  • Insomnio: Tienes dificultad para quedarte dormid@ o despertar a media noche y no poder pegar ojo de nuevo? Dormir “bien” pero soñar mucho, y despertar por la mañana con la sensación de que no has descansado suficiente, también son indicadores de estrés. 

Estos son los síntomas más generales pero: Sabías que el estrés también afecta a otras funciones del organismo?

El estrés a largo plazo puede causarte:
  • Problemas digestivos. Te duele la barriga a menudo, te cuesta ir al baño o todo lo contrario (“te vas de varetas”). Tienes muchos gases o hinchazón abdominal o incluso te han diagnosticado algún trastorno digestivo como intestino permeable, enfermedad de Crohn, intolerancia al gluten, etc. 
  • Dermatitis, psoriasis y otros problemas cutáneos. Sufres alguna alteración cutánea que «solucionas» con cosmética o tratamientos de uso tópico pero no desaparece del todo y se incrementa en ciertas épocas del año. La alimentación sana puede ayudarte a reducir los síntomas pero si hay estrés continuarás teniendo brotes. La piel es un órgano que se ve afectado por la mala alimentación y el estado del sistema nervioso. Si tienes este problema ponle solución limpiando tu alimentación y reduciendo el estrés con las pautas que te cuento al final del artículo. 
  • Desajustes hormonales: Menstruaciones irregulares, abundantes o sangrados largos o interrumpidos. Además puede que algunos meses te duela mucho. Es esto normal? No. 

Lo primero que debes hacer es acudir a tu ginecólogo y pedir una analítica para revisar tus niveles de hormonas.  Las hormonas son las primeras que se desajustan cuando sufrimos estrés. La menstruación de la mujer es un detector infalible para esto. La solución está en reorganizar tu alimentación y hacer un cambio de hábitos para reducir el estrés al mínimo para que el cuerpo pueda volver a la homeostasis. 

Equilibra tu sistema endocrino con ejercicio, relajación y alimentación. 
  • Enfermedades autoinmunes, cáncer y depresión: Cuando no consigues tratar el estrés a tiempo y se cronifica durante meses o años, aumentan las probabilidades de sufrir cualquier tipo de enfermedad. El 70% de las enfermedades se ven afectadas por falta de gestión emocional. 
Tener estrés crónico es la causa nº 1 de todas las enfermedades. 
Comer sano y hacer ejercicio no basta para estar san@. Tener paz mental es vital. 

Existen muchos estudios científicos que avalan el efecto negativo del estrés a largo plazo en el organismo. Las células del cuerpo reaccionan negativamente a estímulos estresantes y el sistema inmune se debilita. Si tienes alguna enfermedad, el primer paso para curarte es tener una actitud positiva y reducir el estrés que tengas. 

Sabías que tienes entre 60.0000 y 70.000 pensamientos diarios? 

Tu cuerpo oye todo lo que tu mente balbucea a lo largo del día. Cuida bien la calidad de tus pensamientos para ser más feliz y estar san@.

Cómo te hablas y cómo gestionas tus relaciones y lo que te pasa en la vida, determina tu futuro y tu felicidad. No permitas que tu cabeza esté llena de pensamientos negativos y destructivos.

Estar todo el día preocupad@ y con una actitud pesimista es otra manera más de sufrir estrés.

Cómo puedes reducir el estrés? 

Apunta: 

  1. Identifica las fuentes de estrés para poder cambiarlas o eliminarlas. Si ves que hay algo que está perturbando tu salud mental aprende a decir NO. Buscar alternativas para sentirte mejor es genial, pero también es necesario sacar la manzana podrida del saco. Haz una lista de todo lo que te provoca estrés
  2. Conecta con tus ritmos biológicos (circadianos). Si no sabes lo que son haz click aquí. 
  3. Practica ejercicio a diario. El ejercicio regula todo el organismo, sobretodo el sistema endocrino. Te ayuda a soltar y gestionar mejor las emociones porque generas endorfinas (la hormona de la felicidad y el bienestar). El ejercicio físico es una de las herramientas más rápidas para liberarte, dormir mejor y sentirte bien. 
  4. Cambia tus hábitos de alimentación. Una alimentación incorrecta también favorece el estrés. Conoces la alimentación rica en GABA? Es un neurotransmisor que te ayuda a estar más relajad@. Si quieres saber más te lo cuento en mi Ebook «VIVE SANO, VIVE FELIZ». Descárgalo gratis haciendo click aquí, (ve al apartado «Empieza tu nuevo estilo de vida» y rellena el formulario. Es gratis).
  5. Practica cada semana alguna actividad de minfdullness (atención plena) para vaciar tu mente de pensamientos negativos. Te aconsejo el Earthing y el Shinrin Yoku (Haz click encima de cada nombre para saber más). 

En mi ebook «Vive sano, Vive feliz» puedes hacer un autodiagnóstico para saber tu nivel de estrés o ansiedad.

Dentro encontrarás pautas y herramientas para empezar a ponerle solución. Lo puedes descargar de forma gratuita aquí (en el apartado «Empieza tu nuevo estilo de vida»). 

 

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