Vértice

Adelgaza y siéntete a gusto con tu cuerpo sin pasar ansiedad ni tener un efecto rebote con tan solo 30 minutos al día.

Aunque ya lo hayas intentado mil veces y conozcas todos los trucos.

¿No te cansas de probar dietas, intentos al gimnasio y temporadas en las que te bajarías de la vida y te pegarías un año sabático?


¿Cuántas veces has intentado adelgazar?

A todas nos gustaría tener super poderes y estar divinas de la muerte sin hacer el más mínimo esfuerzo. 

Sería una fantasía levantarte por las mañanas, mirarte al espejo y pensar: “qué guapa soy y qué tipo tengo”, en vez de criticarte, tirar la toalla y desayunar un bocadillo de jamón con queso.

 

Probablemente te has esforzado tantas veces que ya has perdido la cuenta. 

Intentos de ir al gimnasio que no duran más de 3 semanas. 

Dietas milagrosas para ver si acabas ya con la dichosa retención de líquidos y la celulitis… 

 

…Y mientras te matas buscando la fórmula secreta, tu retina se  sigue impregnando de imágenes de mujeres buenorras que parece ser que comen y no engordan.

 

 

Y ahí estas tú, con la sensación de que no adelgazarías ni alimentándote del aire. 

 

 

¿Será la genética? 

¿Serán las grasas del yogur?¿ O es el trigo del pan?

¿Empezaron las rebajas antes de tiempo y no me he enterado? 

 

 

Aiii… 

Madre mía qué follón. 



 

Mira. 

Voy a ser clara. 

 

 

No tengo la pócima mágica de Alicia en el país de las maravillas para que te encojas.

Ni super poderes para que comer guarradas y no engordar.

 

 

Tengo algo mucho mejor.

 

Y mismo te interesa…

Porque tú decides si te quedas en el bucle de comer dos días bien y cinco mal. Intentar adelgazar todos los veranos para sentirte a gusto cuando vas a la playa y no durar más de un mes y vuelta a empezar…

…O estás harta de probar todas esas cosas que sabes que no te han funcionado (por más que te empeñes) y quieres solucionar este problema de una vez y acatando esta situación desde la raíz.

PORQUE COMER Y NO ENGORDAR SE PUEDE, Y ADELGAZAR DEDICÁNDOLE 30 MINUTOS AL DÍA TAMBIÉN.

¿Cómo?

En realidad sólo necesitas tres Vértices:

 

Pero esto no es lo que parece… 

Hacerte cuatro tuppers, ir dos veces en semana al gimnasio y probar una clase de Yoga no son la solución. 



Necesitas un método claro y una dirección. 

Y puedes hacerme caso o no, pero yo lo tengo. 




vértice portada

adiós picoteo y atracones, hola cuerpecito caribeño. 

TE PRESENTO VÉRTICE:

Vértice es un programa que he creado con una metodología testada más veces que probablemente tus intentos de adelgazar sin efecto rebote sin éxito. 



Probado después de 10 años por mí misma y otras mujeres que ya han dicho: 

Adiós picoteo y atracones, hola cuerpecito caribeño. 



Vértice te va a ayudar a adelgazar de una forma realista, duradera y sin efecto rebote.

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Con vértice sentirás que:

¿Qué incluye Vértice?

Me llamo Cristina y hace unos años estaba como tú. 



Me miraba al espejo y no me gustaba lo que veía.

 

Odiaba el deporte y el gimnasio, me parecía un territorio hostil lleno de testosterona y máquinas sudadas. 

 

Pero quería adelgazar. 



Y por culpa de una dieta sostenida en el tiempo acabé desarrollando un trastorno de conducta alimentaria que se llama trastorno por atracón. 



Lo que empezó siendo un “mañana voy al gimnasio y empiezo a comer sano” terminó siendo una ansiedad constante por comer y picotear a todas horas y una insatisfacción eterna con mi cuerpo. 



Odiaba mi celulitis y buscaba soluciones por todos lados: 

 

tratamientos estéticos con masajes reductores, cremas anticelulíticas, dietas proteicas, infusiones y manzanas corta hambre…



…Nada funcionaba al 100%. 

 

Cada vez estaba más hinchada, triste y frustrada. 



Por si no me conoces… te cuento:

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Acababa de comerme un yogur desnatado y enseguida empecé a llorar. 

No me lo tendría que haber comido. 

 

¿Eh? 

¿Cómo narices he llegado hasta aquí? 

 

La comida se había convertido en un amor tóxico para mí. De repente, algo que se suponía que me nutría había pasado a ser tóxico y obsesivo. 

 

Había perdido la sensación de hambre real. No sabía lo que era que me rujiesen las tripas. 

Miraba el reloj a todas horas. 

 

Cada vez que terminaba de comer contaba los minutos para calcular cuando tocaba la siguiente comida. Y siempre llevaba algo de picar en el bolso. 

 

Había leído por ahí que si comía seis veces al día adelgazaría más y que así controlaría mi ansiedad. 

Necesitaba ayuda y no sabía dónde pedirla. 

Después de haber hecho una dieta que me había destrozado el aparato digestivo y había destruido por completo mi autoestima, mi vida social y personal…

…Llevaba unos meses intentando comer sano sin hacer dieta.

 

En ese mismo momento solo pensaba: 

“ojalá ser una persona normal y volver a sentir hambre real”. 

 

 

Había probado tantas  cosas que mi cuerpo estaba colapsado. 

Y mi mente también. 

 

En ese momento estaba cursando mis estudios deportivos y pedí ayuda a mi profesora (era psicóloga). Por desgracia ella no pudo ayudarme lo suficiente, pero fue un gran apoyo y la vía de entrada a todo lo que vino después. 

 

Pasé por varios especialistas. 

 

Cuando ya estaba desesperada caí en la unidad de trastornos de conducta alimentaria. Pensé que me ayudarían, pero unas semanas más tarde me dijeron que no estaba poniendo de mi parte y que no podían hacer nada más por mí. 

Me echaron. 

 

Estaba devastada, sin ninguna solución y más perdida que nunca. 

 

¿Cómo me había permitido llegar hasta ahí? 

 

 

Después de haber probado dietas, entrenamientos, terapia y pedir consejos a mi alrededor, decidí que tenía que cuadrarme de verdad y poner un punto y a parte. 

 

Me negaba a estar así toda mi vida. 

 

Caí en la meditación y en el desarrollo personal. 

Y fue ahí cuando me di cuenta de que mi problema no era el peso ni la comida.  

 

Era mi relación conmigo misma. 

 

 

Ahí fue cuando me di cuenta que la culpa no era de mi genética, ni del entreno ni de la comida. Había estado dirigiendo la energía hacia el sitio equivocado. 






Durante años había estado leyendo que la solución para adelgazar era hacer ejercicio y dieta. Sudar mucho y comer poco. 

 

Y cuando entendí que esto no era cierto, fue cuando por fin pude liberarme, de mis propias cadenas y obtener los resultados que estaba buscando. 





Por desgracia no soy la única que ha caído en esta trampa… 

 

El verdadero problema de todo esto es la industria alimentaria, las empresas de productos adelgazantes, sectores de belleza y los cánones sociales.



Recibimos tantos impactos publicitarios con mensajes que nos inculcan una forma de pensar, que no somos realmente conscientes. 



Ellos fueron los que me metieron en la cabeza de una forma sútil a través de anuncios, fotos en redes y márketing… que tenía que estar extremadamente delgada, y que para conseguirlo necesitaba comprarme un producto X, hacer un tratamiento X y encontrar un estilo de vida “sano” a través de dieta y ejercicio. 





Una vez me di cuenta de esto, todo empezó a ordenarse.



Pero no fui yo sola, 

hecha un vistazo a lo que toda esta información ha hecho por otras mujeres. 




Quizás pienses que ya lo has probado todo, y que contigo no funciona. 

Es normal, si a mi me tirasen al mar sin saber nadar pensaría que es imposible flotar. 



Por suerte, aprender y desaprender es posible. 




Y es por eso que he creado VÉRTICE. 




Me ha llevado más de tres meses crearlo y he tenido que cerrar mi agenda durante una temporada, pero ha valido la pena. 

 

Vértice va a hacer que adelgazar sea mucho más placentero. 




Lo que antes me llevaba dos o tres meses explicar, ahora puedo hacerlo en tres días y lo he condensado todo en tres audios para ti.

 

Para que puedas adelgazar sin renunciar a ti misma, ni a tu vida. 

 

Pierde el peso que necesitas en tu mente y en tu cuerpo mientras disfrutas del proceso de cambiar y ser la persona que tú quieres.

 

Sin tener que encajar en ningún molde,sintiendo que tu cuerpo pierde todo el peso que necesita mientras comes, te mueves, te ries y duermes.

 

Porque la clave está ahí. 

 

En vivir y no en sufrir. 



Pero no hace falta que te creas todo lo que te digo.

Esto es lo que dicen otras mujeres que lo han experimentado:

 

“Este programa ha hecho que me sienta en paz conmigo misma y mejore la relación con mi pareja y en mi trabajo. He dejado de tener ansiedad con la comida, he aprendido a guardar espacios para mi autocuidado y ya no necesito comer cosas procesadas.” P.

¿Te gustaría tener acceso a Vértice y poder aplicar el método que ha ayudado a estas mujeres?


No puedo mostrarte todos los beneficios de vértice, pero voy a contarte algunas de las cosas que vas a experimentar una vez estés dentro.

El valor total que tiene el contenido que te enseño en vértice es de 50 euros porque me ha llevado más de 10 años recopilar toda esta información además de tres meses de crearla y condensarla para que vaya directa al grano.

Pero por menos de lo que cuesta un buffet en el chino, puedes tener acceso a este método.

Y lo mejor de todo: Puedes hacerlo a tu ritmo.

Vértice se adapta a tu estilo de vida, hasta que tu estilo de vida se adapte a Vértice.

Si todo esto te permitiese mirarte al espejo de otro modo y sentirte en paz con tu cuerpo ¿valdría la pena?

Si todo esto te permitiese adelgazar sin pasar ansiedad y sentirte más libre, ¿valdría la pena?

Pues hacerlo costaría 50 euros, pero puedes hacerlo ahora por solo 11 euros.

Imagínate cómo será tu vida cuando empieces a ordenar todas las piezas y consigas dejar atrás a tu antigua yo, esa de la que hoy quieres desprenderte.

Haz click en el botón de abajo y accede ahora mismo a vértice.

¿Qué encontrarás en vértice?

Podrás hacerte un autodiagnóstico para conocer desde qué punto partes y hacia dónde vas.

Aprenderás a establecer metas claras y objetivos sin frustrarte en el intento.

Y lo mejor de todo:

ir paso a paso sin la sensación de que tienes que cambiar tu vida por completo de un día para otro.

Haz click en el botón de abajo y accede ahora mismo a vértice.

¿Cómo funciona?

Durante tres días consecutivos vas a recibir un audio cada día. El primer día recibirás el audio de mentalidad con todos los ejercicios. El segundo día el vértice de movimiento físico. El tercer día el vértice de alimentación. Lo compras ahora y te llegará automáticamente a tu correo. Cada día un email durante tres días hasta completar los tres vértices. El tercer día tendrás el último vértice y conocerás cómo funciona el método completo.
ESTE PROGRAMA NO SON TRES AUDIOS POR SEPARADO: ES UN MÉTODO QUE SE RETROALIMENTA PARA POTENCIAR LOS RESULTADOS.
No importa si ya has intentado hacer ejercicio por tu cuenta y has usado trucos. Tampoco importa si has intentado hacer dieta o comer sano sin hacerla. Ni si quiera importa si alguna vez has intentado meditar o has visto un vídeo motivacional en Youtube.
VÉRTICE NO ES NADA ESO, VÉRTICE ES UN MÉTODO QUE ESTÁ FORMADO POR TRES PARTES FUNDAMENTALES QUE TRABAJAN ENTRE SÍ.
Cuando entres dentro y escuches los audios entenderás lo que digo y cómo puedes sacarle el máximo partido. Porque te voy a enseñar a entrelazar los conceptos para que tengas unos resultados óptimos.

Podrías dar la vuelta al mundo si quisieras, pero si no tuvieras un mapa te quedarías dando vueltas en América.

¿Cómo funciona?

Creo que ha quedad todo claro, pero por si las moscas aquí te dejo algunas preguntas:

Durante tres días consecutivos vas a recibir un audio cada día. 

El primer día recibirás el audio de mentalidad con todos los ejercicios. 

El segundo día el vértice de movimiento físico. 

El tercer día el vértice de alimentación. 




No. Este programa es para que lo hagas desde casa, a tu ritmo y por tu cuenta.

Vas a recibir los audios en tu correo durante tres días consecutivos, pero el programa es mucho más extenso, ya que los ejercicios y contenido que te doy debes trabajarlo durante semanas y a tu ritmo. 

No. Y si estas pensando en hacer una dieta o seguir un plan de alimentación específico no lo compres, porque este y ninguno de mis programas es para ti. 

Pues eso solo depende de ti. Lo que te aseguro es que si sigues el método verás resultados, en caso contrario deberás visitar a Lourdes (a ver si ella te ayuda).